La contaminación e incendios recientes en la Ciudad de México y Estado de México, han desencadenado una alarmante contingencia ambiental con partículas PM 2.5 suspendidas en el ambiente, las cuales pueden tener efectos en la salud de sus habitantes.

Aunado a la mala calidad del aire, se requieren tomar medidas especiales en la rutina diaria, porque aunque hay agentes contaminantes invisibles para el ojo humano, el cuerpo puede sufrir los efectos, principalmente los pulmones, el corazón, la piel y el pelo.

Los incendios, la quema de diésel y otros combustibles en los automóviles, las plantas industriales, erupciones volcánicas, entre otros factores, contribuyen a la generación de las partículas PM2.5, las cuales aceleran la edad biológica de nuestra piel. Además, disminuye el oxígeno a los tejidos y logrando que el rostro de vea desvitalizado; aumenta la generación de radicales libres que favorecen a las arrugas; y el nivel de vitamina E y C se reducen en la capa externa de la epidermis

En cuanto a la salud del cabello, las partículas suspendidas en el ambiente se depositan en tu cuero cabelludo y provocan estrés oxidativo generando caspa o agudiza los síntomas en caso de padecerlos.

Es importante evitar las actividades al aire libre, especialmente actividad física.Para evitar la propagación de infecciones y epidemias se recomenda hacer uso de elementos que ayuden a prevenir la entrada de microorganismos al organismo, como el cubreboca.

Algunos de los efectos en la salud al respirar aire con alto nivel de partículas PM 2.5, son: Incremento en síntomas de alergia; Latidos irregulares del corazón; Ataques cardiacos; Disminución de la función pulmonar; Aumento de ataques asmáticos; Problemas respiratorios; Infecciones de oído, sobre todo en los niños; Irritación de ojos, nariz y garganta; Tos y flemas; y sensación de opresión en el pecho.

Toma esto en cuenta y cuida tu salud ante la contingencia ambiental.