La Maison italiana rinde homenaje al esplendor de las flores en singulares piezas de alta joyería que transforma pétalos en piedras preciosas.

La colección de joyas hechas con diamantes, es una combinación de la palabra italiana flor, fiore y la palabra inglesa para eternidad, forever. Por ello, Fiorever hace de la flor un símbolo de su inspiración clásica que enaltece la belleza natural.

La pieza más deslumbrante es una flor silvestre de cuatro pétalos, inspirada en el patrimonio romano, un motivo que adorna muchos de los vestigios del Imperio Romano: los frescos del jardín de Villa di Livia, las esculturas del Palazzo Massimo y los mosaicos que visten el techo del Mausoleo de Santa Constanza, por mencionar algunos.

Líneas desafiantes y diamantes atemporales, convierten al nuevo ícono en una celebración chispeante de la belleza de distintiva de la Ciudad Eterna y de la irreverente mujer Fiorever.

¿Cuál pieza es tu favorita?